El Seitán:

El Seitan es la proteína vegetal del gluten del trigo que se obtiene por procedimientos naturales y que además esta elaborado con tamari ,algas kombu, y gengibre. Es un alimento de origen chino que tiene más de 600 años. Los japoneses, habituales consumidores del seitán, lo denominan Kofu.

El seitán se obtiene a partir de la harina de trigo integral: es la proteína del trigo (gluten) que ha sido separada del almidón y del salvado después de amasarlo, lavarlo y finalmente cocerlo.

No contiene grasas saturadas ni colesterol, por tanto, colabora a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Llamado también "carne vegetal" por su alto contenido en proteínas, olor, sabor y consistencia. Puede comerse de diversas formas como sustitutivo de la carne. Si se come también carne, no se debe abusar del seitán.

Además de ser una fuente de proteínas, contiene vitamina B2 y hierro, aportando muchas menos calorías que la carne.

Con qué combinar el seitán en la cocina: - Cereales - Pasta - Sopas, caldos y cocidos - Estofados - Barbacoas - Canapés y aperitivos - Platos típicos: albóndigas, croquetas, empanadas, rellenos de verduras, canelones,... De todas las proteínas vegetales el Seitan es la que más merece el calificativo de "carne vegetal", no-solo por su alto contenido en proteínas sino por su textura y color. Además aporta más ventajas que la carne: MÁS PROTEINAS MÁS DIGERIBLE SIN COLESTERON MENOS GRASA MENOS SAL MENOS CALORIAS

Tanto el Seitan como el Tofu son fáciles de digerir y muy bajos en calorías, por lo que son ideales para niños, ancianos y problemas digestivos. También esta recomendado para los deportistas ya que ayuda a desarrollar la musculatura.

El Seitan puede tratarse igual que la carne: Empanada, frita, con cualquier aceite a la parrilla, en forma de estofado, o bien elaborado como albóndigas o hamburguesas. Al tener un suave sabor se puede reforzar con salsa de soja, especias o cualquier otro tipo de aliño.